El adiós a una estrella marcada por la intensidad
Eric Dane muere a los 53 años, casi un año después de hacer público su diagnóstico de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), también conocida como enfermedad de Lou Gehrig. La familia del actor confirmó que falleció el jueves 19 de febrero, tras una batalla que enfrentó con determinación y discreción.
“Con el corazón pesado compartimos que Eric falleció el jueves por la tarde después de una valiente lucha contra la ELA”, señaló su familia en un comunicado. Indicaron que pasó sus últimos días acompañado por amigos cercanos, su esposa Rebecca Gayheart y sus hijas, Billie y Georgia.

De “McSteamy” a personaje incómodo y profundo
Dane alcanzó fama mundial al interpretar al cirujano Mark Sloan —apodado “McSteamy”— en Grey’s Anatomy. El personaje debutó en 2006 y, gracias a la reacción del público, se convirtió en figura central del drama médico. Su magnetismo en pantalla lo transformó en símbolo sexual de una generación.
En 2012 dejó la serie tras la muerte de su personaje. Años después reconoció que atravesaba una etapa compleja, marcada por adicciones y presión mediática.
Buscando romper con esa imagen, se reinventó como Cal Jacobs en Euphoria, un padre de familia cuya vida privada revela fisuras profundas. El papel mostró un Dane más vulnerable y arriesgado, decidido a explorar zonas incómodas del deseo y la moral.
Una vida atravesada por luces y sombras
Nacido en San Francisco en 1972, Dane perdió a su padre a los siete años. Descubrió la actuación casi por accidente en la secundaria y se mudó a Los Ángeles con apenas 40 dólares en el bolsillo. Trabajó en series como Charmed y consolidó su carrera en cine con títulos como Marley & Me, Valentine’s Day y Burlesque.
En 2004 se casó con la actriz Rebecca Gayheart. Tuvieron dos hijas. A lo largo de los años enfrentó episodios públicos difíciles, incluida una filtración de video íntimo y su ingreso a rehabilitación en 2011. Siempre habló con franqueza sobre depresión y errores personales, defendiendo su derecho a vivir sin arrepentimientos.
Tras anunciar su diagnóstico de ELA hace diez meses, se convirtió en promotor de la conciencia y la investigación sobre la enfermedad.
Eric Dane muere, pero deja una huella indeleble en la televisión contemporánea: la del hombre que encarnó la seducción, la fragilidad y la contradicción con la misma intensidad con la que vivió.