Patricia Acosta y Katia Jáuregui fueron atacadas en la colonia 18 de Marzo
Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlalli Jáuregui, integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, fueron asesinadas la tarde del sábado 9 de mayo en Salamanca, Guanajuato, previo a la marcha convocada por madres buscadoras con motivo del 10 de mayo.
Las víctimas viajaban en motocicleta por la colonia 18 de Marzo cuando hombres armados las interceptaron y dispararon en su contra. Vecinos reportaron las detonaciones al sistema de emergencias, lo que movilizó a corporaciones de seguridad y paramédicos.
Los hechos ocurrieron en el cruce de las calles Estado de México y Estado de Durango, donde autoridades localizaron a ambas mujeres sin vida. Hasta el momento no se reportan personas detenidas por este doble homicidio.
Integraban colectivo de búsqueda tras desaparición de familiar
Patricia Acosta y Katia Citlalli se unieron al colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos después de la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui, registrada el 8 de febrero de 2024. Aunque posteriormente fue localizado sin vida, ambas continuaron participando en jornadas de búsqueda y acompañamiento a otras familias.
Tras confirmarse el crimen, integrantes del colectivo compartieron mensajes de despedida y exigieron justicia a través de redes sociales. Además, confirmaron que la marcha del 10 de mayo se mantendrá en Salamanca para exigir avances en las investigaciones de personas desaparecidas.
“Nada qué festejar, mucho porque luchar”, señalaron las buscadoras en la convocatoria difundida para la movilización.
Guanajuato acumula ataques contra personas buscadoras
El asesinato de Patricia Acosta Rangel y Katia Citlalli Jáuregui se suma a otros ataques registrados contra integrantes de colectivos de búsqueda en Guanajuato. Organizaciones civiles y organismos internacionales señalaron que la entidad enfrenta un contexto de violencia, amenazas e impunidad contra familiares de personas desaparecidas.
Entre los casos documentados en los últimos años aparecen los homicidios de Teresa Magueyal Ramírez en Celaya, así como la desaparición de Lorenza Cano Flores en Salamanca durante enero de 2024.
Colectivos de búsqueda reiteraron el llamado a las autoridades para reforzar las medidas de protección y garantizar justicia para las familias que continúan buscando a sus seres queridos.