A dos meses de su operación completa, el Tren Interurbano México-Toluca comienza a consolidarse como una alternativa real de movilidad entre el Estado de México y la Ciudad de México.
Un tren que ya mueve a miles
Desde su inauguración el pasado 2 de febrero, el sistema ha alcanzado cifras que reflejan su rápida adopción: hasta 68 mil 149 personas en un solo día utilizan este transporte.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes estima que, en su punto máximo, podría movilizar hasta 140 mil pasajeros diarios, una cifra que apunta a transformar la dinámica de traslado entre ambas entidades.
Conexión directa entre dos ciudades clave
El tren conecta Zinacantepec, en el Estado de México, con la zona de Observatorio, en la Ciudad de México, en un recorrido de aproximadamente una hora.
A lo largo de su trayecto, se integra con otros sistemas de transporte como el Metro, el Cablebús y rutas de autobuses, lo que amplía las opciones de movilidad para los usuarios.
Un recorrido ágil y constante
El sistema opera con intervalos de entre 10 y 12 minutos, lo que permite mantener un flujo constante de pasajeros.
Cuenta con siete puntos de conexión entre estaciones y terminales, incluyendo Toluca Centro, Metepec, Lerma y Santa Fe, zonas clave en el tránsito diario de miles de personas.
Tecnología y accesibilidad
Cada tren tiene capacidad para más de 700 pasajeros y está equipado con espacios accesibles, asientos ergonómicos y sistemas de monitoreo en tiempo real.
Además, la mayor parte del trayecto se realiza sobre viaductos elevados, lo que reduce tiempos de traslado y evita interferencias con el tráfico urbano.
Una apuesta por la movilidad metropolitana
El Tren Interurbano no solo busca reducir tiempos de traslado, sino también ofrecer una alternativa más eficiente frente al uso del automóvil.
A dos meses de su puesta en marcha, su uso creciente sugiere que podría convertirse en un eje clave de la movilidad entre el Valle de Toluca y la capital del país.