Los taxistas de Salamanca suspenden sus servicios desde las siete de la noche por la inseguridad. Antonio Lanuza Ruiz, presidente de Taxi Ejecutivo, reportó entre seis y siete robos a conductores cada fin de semana. Antes, los operadores trabajaban hasta las 11 de la noche o la medianoche.
Según el dirigente, los asaltos ocurren en distintas colonias y en el Centro. Por eso, los conductores redujeron sus jornadas.
Taxistas de Salamanca: sin una zona segura
Lanuza Ruiz señaló que ninguna zona de la ciudad es segura. Mencionó robos en las colonias Bellavista, San Pedro y Juan Abad II, además del Centro y las inmediaciones del mercado. “Casi cada fin de semana se pone un promedio de seis, siete robos a los taxistas”, explicó.
Dijo que los incidentes pueden ocurrir a cualquier hora y que los fines de semana son los más afectados. Entre lo que les roban hay estéreos, radios, celulares y el dinero de la cuenta del día. En los casos más graves, se llevan la unidad.
Cómo operan los asaltantes, según el gremio
El dirigente detalló algunas modalidades. En ocasiones, piden un servicio en un punto concurrido, como el Jardín Principal. Luego llevan al conductor hacia las salidas a Celaya o Valle de Santiago, donde lo despojan de sus pertenencias o del vehículo.
También hay casos en que fingen pedir un taxi a domicilio y esperan al operador afuera de una dirección falsa. Según Lanuza Ruiz, estas prácticas ya alcanzan los servicios pedidos por teléfono, que antes consideraban más seguros.
Medidas de protección y efecto económico
Alrededor de 90 por ciento de los taxistas tiene GPS, lo que ha permitido recuperar vehículos robados. Además, operadores de distintas agrupaciones comparten alertas en un grupo de comunicación cuando alguien sufre un asalto.
El dirigente dijo que los conductores aprendieron a priorizar su integridad y a entregar sus pertenencias. “Es lo más normal que estamos viviendo en Salamanca: entregar lo que nos piden, inclusive el carro”, señaló.
Lanuza Ruiz afirmó que este año disminuyeron las agresiones con lesionados o asesinados, pero lo atribuyó en parte a que se trabajan menos horas. Consideró que hace falta más trabajo de las autoridades municipales, sobre todo en las colonias. Aceptó que suspender labores reduce su exposición, pero afecta sus ingresos.
