El gobierno federal incrementó el subsidio a gasolinas y diésel durante la semana del 4 al 10 de abril de 2026, en respuesta al encarecimiento internacional del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente. Foto: Carlos Zepeda/EL UNIVERSAL
La medida, publicada por la Secretaría de Hacienda en el Diario Oficial de la Federación, busca amortiguar el impacto en los bolsillos de consumidores y transportistas en uno de los periodos de mayor movilidad del año.
Magna mantiene apoyo por tercera semana consecutiva
Los automovilistas que utilizan gasolina Magna recibirán un estímulo fiscal de 31.34%, superior al de la semana previa.
Esto equivale a un apoyo de poco más de 2 pesos por litro, lo que reduce el impuesto que pagan y evita que cubran la cuota completa del IEPS.
Además, este subsidio se suma al acuerdo vigente para mantener el precio por debajo de los 24 pesos por litro.
Premium también sube, pero con menor apoyo
En el caso de la gasolina Premium, el estímulo fiscal aumentó a 18.48%, lo que implica una reducción en el impuesto por litro.
Aunque el apoyo crece, sigue siendo menor en comparación con la Magna, reflejando la estrategia diferenciada del gobierno en el mercado de combustibles.
Diésel concentra el mayor subsidio
El diésel registra el incremento más significativo. El estímulo fiscal alcanzó 81.20%, el nivel más alto entre los combustibles.
Este apoyo, dirigido principalmente al transporte de carga y mercancías, reduce considerablemente el impuesto por litro y busca contener los costos logísticos en el país.
Incluso con este subsidio elevado, el gobierno mantiene un acuerdo para que el precio del diésel no supere los 28.30 pesos por litro.
Un ajuste marcado por el contexto internacional
El aumento en los estímulos fiscales ocurre en un contexto de presión global sobre los precios energéticos.
Con esta medida, el gobierno intenta contener el impacto inflacionario y proteger el consumo interno, especialmente en una temporada donde el uso de combustibles se incrementa.