La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México mantendrá y ampliará su apoyo a Cuba, tras el envío de dos buques de la Armada mexicana con 814 toneladas de víveres. En su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que la ayuda humanitaria no será un gesto aislado y criticó las sanciones que dificultan el suministro energético a la isla. “No se puede ahorcar a un pueblo así, es muy injusto”, afirmó.
Sheinbaum señaló que su gobierno trabaja en acciones diplomáticas para reanudar el envío de petróleo, suspendido ante las amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos a los países que vendan crudo a La Habana. La presidenta hizo un llamado a la solidaridad internacional y subrayó que los bloqueos impactan directamente a la población, más allá de las diferencias políticas con el gobierno cubano.
Por ahora, México solo ha podido enviar alimentos e insumos solicitados por la embajada de Cuba. El presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, agradeció públicamente el apoyo del gobierno mexicano. Sin embargo, las autoridades cubanas han advertido que su necesidad más urgente es el combustible, en medio de una crisis energética que amenaza con afectar hospitales, escuelas y servicios básicos.
La presidenta mexicana reconoció la gravedad de la situación y advirtió que la escasez de combustible podría agravarse en los próximos días. Aunque aseguró que las aerolíneas mexicanas no enfrentarán afectaciones inmediatas, destacó que la falta de energía golpea de manera directa a la vida cotidiana de los cubanos.
Sheinbaum también defendió la postura de México frente a la presión internacional y a las críticas internas por enviar ayuda en un contexto de dificultades para Pemex. Aun así, reiteró que el país seguirá apoyando “en la medida de lo necesario”. En su mensaje, endureció el tono contra la política adoptada por Donald Trump, al considerar que las sanciones profundizan una crisis humanitaria.
“Va a haber más apoyo del pueblo de México”, concluyó. “Nadie puede ser omiso ante lo que vive hoy el pueblo de Cuba”.