Primero lo básico, sin rodeos
Si te preguntas qué es un VPN, imagina esto: cuando navegas en internet normalmente, tu conexión sale directa desde tu casa o tu celular hacia la página que visitas. En ese camino, tu proveedor de internet puede ver a dónde entras, y las páginas pueden ver desde dónde te conectas.
Un VPN cambia esa ruta. En lugar de salir directo, tu conexión pasa primero por otro servidor (que puede estar en otro país) y luego llega al sitio web. Es como usar un intermediario digital.
No es magia. Es redirección.
¿Para qué sirve en la vida real?
Sirve, por ejemplo, cuando:
Te conectas a WiFi público en un aeropuerto o café y no quieres que alguien en la misma red pueda interceptar tu información. (¡Esto es protección ya que suelen haber fraudes frecuentes de esta manera!)
¿No te ha pasado que buscas una pelicula disponible en PRIME y al entrar no la puedes reproducir? esto es porque no está disponible en tu región y con una vpn si la puedes ver!!
No quieres que tu proveedor de internet tenga un registro tan detallado de las páginas que visitas.
Ejemplo claro: si estás en México y activas un VPN con servidor en Estados Unidos, muchas plataformas pensarán que estás navegando desde allá.
Pero también hay que decirlo: si entras a tu cuenta de Google o Instagram, esas plataformas siguen sabiendo que eres tú. El VPN no te vuelve anónimo absoluto.
¿Es bueno o es exageración?
Depende de tu uso.
Si solo usas internet para revisar redes sociales desde tu casa, probablemente no es indispensable.
Si trabajas en línea, usas redes públicas con frecuencia o manejas información sensible, sí puede ser una capa adicional útil.
No es obligatorio. Es una herramienta.
¿Y qué pasa con servicios como NordVPN?
Servicios como NordVPN se hicieron populares porque ofrecen conexiones rápidas, servidores en muchos países y políticas de no registro de actividad (según lo que publican). Son opciones de pago y suelen ser más confiables que muchos VPN gratuitos.
Los VPN gratis pueden funcionar, pero algunos monetizan recopilando datos o mostrando publicidad. Por eso, si decides usar uno, conviene revisar quién está detrás y qué condiciones ofrece.