Alianza busca detectar y atender conductas de riesgo en comunidad universitaria
La Universidad Autónoma Metropolitana, a través de su Unidad Azcapotzalco, firmó un convenio con el DIF Ciudad de México para fortalecer la prevención, detección y atención de conductas suicidas, principalmente en jóvenes y población universitaria.
El acuerdo contempla la implementación de talleres, charlas y capacitaciones dirigidas a estudiantes, docentes y personal administrativo, con el objetivo de intervenir de manera oportuna en casos de riesgo.
Un problema de salud pública en aumento
La prevención suicidio UAM Azcapotzalco cobra relevancia en un contexto donde este fenómeno representa un problema global. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de 720 mil personas fallecen cada año por esta causa, siendo una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años.
En México, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía señalan que en 2024 se registraron 8,856 muertes por suicidio, con mayor incidencia en hombres. El grupo de edad más afectado se ubica entre los 30 y 44 años, seguido por jóvenes de entre 15 y 29 años.
Estrategia integral con enfoque preventivo
Autoridades académicas y del DIF destacaron que este convenio permitirá articular esfuerzos para atender una problemática compleja que impacta no solo a los individuos, sino también a sus familias y entorno social.
El programa se divide en dos ejes principales: el primero enfocado en la concientización y prevención mediante actividades informativas; el segundo orientado a la capacitación del personal universitario para detectar señales de alerta y canalizar a los estudiantes hacia atención especializada.
Además, se contempla el acompañamiento psicológico y emocional con apoyo del DIF, lo que permitirá dar seguimiento a los casos detectados dentro de la comunidad.
Buscan acercar apoyo psicológico a jóvenes
La alianza también busca eliminar barreras para que estudiantes accedan a servicios de salud mental de manera oportuna y gratuita. Autoridades subrayaron que este tipo de acciones refuerzan el compromiso institucional con el bienestar social y la atención a sectores vulnerables.
Tras varios meses de trabajo, el convenio responde a la necesidad de atender con mayor especialización los casos que puedan presentarse dentro de la comunidad universitaria, en un contexto donde la salud mental se ha convertido en una prioridad.