La planeación urbana de Salamanca comienza a incorporar un nuevo enfoque que prioriza la identidad y la historia de sus comunidades. El IMPLAN inició un trabajo de campo para integrar la memoria barrial y los símbolos cotidianos de los barrios como parte fundamental del desarrollo urbano.
Durante recorridos en distintos puntos de la ciudad, se documentaron bienes muebles e inmuebles con valor histórico e identitario, como arte sacro, espacios devocionales, cruces tradicionales y otros elementos que forman parte de la vida diaria de las comunidades. Estos bienes reflejan tradiciones, organización social y el arraigo que ha dado forma a Salamanca a lo largo del tiempo.
El ejercicio no se limita a evaluar el estado físico del patrimonio. También busca identificar su valor simbólico y su significado social, lo que permitirá definir acciones de conservación preventiva o restauración puntual, según cada caso. Esta información se integrará a una visión más sensible de la planeación urbana de Salamanca, alineada con la realidad de sus habitantes.
El enfoque del IMPLAN plantea que el patrimonio sea entendido como un bien común y no como un elemento aislado. Por ello, su protección se vincula con políticas públicas relacionadas con el uso de suelo, la vivienda, el espacio público y la participación ciudadana.
Con esta estrategia, el municipio avanza hacia un modelo de desarrollo ordenado y sostenible, que respeta la historia viva de sus barrios y fortalece el sentido de pertenencia entre los salmantinos, reconociendo que el crecimiento urbano también debe construirse desde la memoria colectiva.