La Pasión de Cristo en Iztapalapa no solo convoca a miles de fieles cada Semana Santa, también sorprende a turistas que la viven por primera vez y quedan impactados por su magnitud y carga emocional.
La representación, considerada una de las más importantes del mundo, reúne a visitantes de distintas partes de México y del extranjero, quienes llegan atraídos por la intensidad de esta tradición.
Visitantes reaccionan con asombro
Entre la multitud, un turista alemán no ocultó su impresión al presenciar el viacrucis.
“¡Maravilloso!”, expresó mientras observaba el desarrollo de la escenificación.
Acompañado de su esposa, explicó que viajaron a México específicamente para conocer esta tradición.
“Es hermoso ver cómo los mexicanos viven su fe como algo propio”, señaló.
Experiencia que supera expectativas
Un visitante japonés, residente en México desde hace varios años, también compartió su experiencia al acudir por primera vez.
“Había escuchado mucho, pero vivirlo es diferente”, comentó al destacar la intensidad del evento.
Tradición que atrae al mundo
Cada año, la Pasión de Cristo en Iztapalapa se consolida como un referente cultural y religioso de alcance internacional.
Más allá de su dimensión espiritual, la representación destaca por su organización, participación comunitaria y la capacidad de reunir a miles de personas en un mismo espacio.
La tradición no solo permanece viva entre los habitantes de la capital, sino que continúa atrayendo la atención de turistas que encuentran en ella una experiencia única.