México bajó 40% los homicidios dolosos, de acuerdo con cifras preliminares presentadas esta semana por el Gobierno federal y el gabinete de seguridad. El dato se calcula al comparar el promedio diario de víctimas entre septiembre de 2024 (86.9) y diciembre de 2025 (52.4), una diferencia que las autoridades traducen en 34 homicidios menos al día a nivel nacional.
El anuncio fue retomado este 9 de enero de 2026 por medios nacionales, luego de una presentación oficial donde la Presidencia y la Secretaría de Seguridad señalaron que diciembre de 2025 cerró como el nivel más bajo en alrededor de una década, bajo su medición operativa de incidencia delictiva.
En términos prácticos, una baja sostenida en homicidio doloso suele impactar la vida cotidiana de forma silenciosa pero profunda: menos familias enfrentando duelos inesperados, menor presión sobre servicios forenses y hospitales, y un clima social con más margen para que comercios, escuelas y colonias recuperen rutinas. Sin embargo, el propio carácter “preliminar” del dato obliga a leerlo con cuidado.
Especialistas y agencias internacionales advierten que estos números pueden ajustarse con el tiempo y que aún faltan consolidaciones completas. Por un lado, las cifras de seguridad pública se alimentan de reportes estatales y pueden tener revisiones; por otro, el conteo definitivo de homicidios suele publicarse con metodología estadística (como la de INEGI) y desfases.
Además, algunos analistas piden no aislar el indicador: señalan que el comportamiento del crimen organizado, la concentración de violencia en ciertos estados y el contexto de personas desaparecidas también influyen en cómo se interpreta una tendencia nacional.
En suma, México bajó 40% los homicidios dolosos según el reporte preliminar oficial; el siguiente paso clave será contrastar la tendencia con las series consolidadas y ver si el descenso se sostiene en 2026, especialmente en las entidades con mayor incidencia.