Mercado Siglo XX Azcapotzalco
A comienzos del siglo XX, Azcapotzalco vivía un proceso de transformación. El comercio todavía se realizaba en tianguis y puestos improvisados. Ante esa realidad, surgió la necesidad de crear un espacio fijo, ordenado y más higiénico para la población. Así nació el Mercado Siglo XX, el primer mercado formal de la demarcación.
El inmueble abrió sus puertas el 12 de septiembre de 1901. Desde entonces, se convirtió en un símbolo de modernidad y progreso para el antiguo pueblo de Azcapotzalco.

Arquitectura y materiales de su tiempo
El mercado destacó por su diseño arquitectónico, considerado avanzado para la época. Se construyó con piedra, tepetate, ladrillo, cantería y hierro, lo que le dio una estructura sólida y duradera. Sus accesos amplios y rejas de hierro marcaban una clara diferencia frente a otros edificios del entorno.
En el centro del inmueble existía una pileta que facilitaba el lavado de productos. Esta característica mejoró las condiciones sanitarias y la operación diaria de los comerciantes.

Un punto de encuentro social y urbano
El Mercado Siglo XX no solo ordenó el comercio local. También impulsó mejoras urbanas en su entorno. Las autoridades pavimentaron calles cercanas e instalaron una bomba de agua para abastecer a la zona. Con el tiempo, el mercado se volvió un punto de reunión para vecinos y comerciantes.
Incluso fue escenario de celebraciones cívicas y festividades, lo que reforzó su papel como centro de la vida comunitaria.
Demolición y legado histórico
Con el crecimiento urbano y los cambios en la planeación de la ciudad, el edificio del Mercado Siglo XX fue demolido. En su lugar se creó el actual Jardín Siglo XXI, un espacio público que conserva la memoria histórica del sitio.
Décadas después, en 1957, se inauguró un nuevo mercado en Azcapotzalco. Este inmueble retomó la función comercial que inició el Mercado Siglo XX.
Más que un edificio
El Mercado Siglo XX representó el inicio del comercio organizado en Azcapotzalco. Dignificó el trabajo de los locatarios y transformó la dinámica del barrio. Su historia refleja el momento en que la comunidad dio un paso firme hacia la modernidad.