La presidenta Claudia Sheinbaum presentó su estrategia de incentivos fiscales al cine en México, un esquema que otorgará créditos de hasta 30% sobre el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a producciones audiovisuales que realicen gastos en el país.
Durante un acto en Palacio Nacional, acompañada por la jefa de Gobierno capitalina Clara Brugada, la secretaria de Cultura Claudia Curiel y la actriz Salma Hayek, la mandataria aseguró que el objetivo es claro: “Queremos que se filme más en México y que las producciones independientes tengan más salida”.
El principal estímulo será un crédito fiscal con tope de 40 millones de pesos por proyecto. Para acceder al beneficio, al menos 70% del gasto deberá realizarse con empresas mexicanas, una condición que busca fortalecer la cadena productiva nacional y garantizar empleo local.
El anuncio se complementa con la propuesta de una nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, que sustituirá la legislación vigente desde 1992. La reforma contempla respaldar especialmente a producciones independientes y de pueblos originarios, sectores que —según la Presidencia— enfrentan mayores barreras de financiamiento.
Desde el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) se destacó que el estímulo se suma a mecanismos existentes como EFICINE, cuyo presupuesto aumentó recientemente para fortalecer la producción y distribución nacional.
La estrategia coincide con inversiones privadas en el país. En 2025, Netflix anunció una inversión de mil millones de dólares en México para la producción de contenidos durante los próximos cuatro años.
El plan oficial apunta a consolidar a México como destino competitivo para rodajes internacionales, al tiempo que refuerza la industria local como motor cultural y económico.