El sector hotelero en Salamanca comenzó 2026 con uno de sus niveles más bajos de ocupación en los últimos meses. En enero, apenas alcanzó el 23 %, lo que confirma un panorama complicado para la actividad turística en el municipio.
Durante 2025, los hoteles registraron un comportamiento irregular, con ocupaciones que oscilaron entre el 23 % y el 39 %. Aunque noviembre marcó el punto más alto del año, el repunte no logró sostenerse y el cierre de diciembre volvió a reflejar una caída.
Un año marcado por altibajos
A lo largo de 2025, la ocupación hotelera mostró una recuperación limitada. Meses como agosto y septiembre se mantuvieron en niveles bajos, con 23 % y 27 %, respectivamente. En octubre se registró un ligero incremento al 31 %, pero sin consolidar una tendencia positiva.
El repunte de noviembre no fue suficiente para revertir la inestabilidad, y en diciembre la ocupación descendió nuevamente, confirmando la fragilidad del sector.
2026 arranca con cifras a la baja
El inicio de 2026 no trajo mejores condiciones. Con una ocupación del 23 % en enero, el sector se mantiene en uno de sus niveles más bajos recientes, lo que preocupa a prestadores de servicios turísticos.
Empresarios del ramo señalan que este comportamiento responde a varios factores: la fuerte dependencia del turismo de negocios ligado a la industria, la escasa llegada de visitantes por motivos recreativos y la tendencia de estancias cortas que no generan pernocta.
Competencia e inseguridad impactan
A este escenario se suma la competencia de hospedaje informal y la percepción de inseguridad, elementos que continúan afectando la decisión de los visitantes.
Con ocupaciones que difícilmente superan el 35 %, el sector hotelero en Salamanca enfrenta un entorno incierto y con pocas señales de recuperación en el corto plazo.