Científicos mexicanos analizarán 50 kilos de muestras recolectadas en la Antártica
La expedición científica de la Universidad Nacional Autónoma de México regresó del Polo Sur con 50 kilos de muestras físico-químicas, biológicas y geológicas obtenidas durante la Primera Campaña Antártica Mexicana (CAMEX-1). El equipo analizará en laboratorios universitarios cómo era la configuración del planeta hace 145 millones de años y cómo interactúan el sistema marino y glaciar con el clima global.
Investigadores del Instituto de Geología de la UNAM y académicas de la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra encabezaron la misión en la península Antártica, una región considerada estratégica para comprender la dinámica climática del planeta.
La Antártica como motor de la circulación oceánica
Elsa Arellano subrayó la relevancia del sitio estudiado:
“Ese lugar es el corazón que bombea la circulación profunda de los océanos.”
La investigadora explicó que la circulación termohalina —impulsada por diferencias de temperatura y salinidad— conecta los océanos del mundo y regula el clima global.
“A través de la circulación termohalina se conecta el planeta visto desde el océano.”
El equipo recolectó muestras de agua a distintas profundidades, datos de clorofila, mediciones de oxígeno y nutrientes, además de organismos microscópicos y bentónicos.
“Hicimos muestreos de parámetros fisicoquímicos y biológicos: datos de clorofila, mediciones de oxígeno y nutrientes, además de agua de diferentes profundidades del océano.”
Registro paleoclimático y análisis a largo plazo
Los estudios permitirán reconstruir cambios climáticos del pasado y evaluar la influencia humana en el sistema oceánico.
“El registro paleoclimático nos dará información sobre los procesos que han ido ocurriendo y sobre cómo han cambiado con la influencia que los seres humanos hemos tenido.”
Arellano también destacó la sensibilidad climática de la región:
“La sensibilidad climática de la península Antártica es muy importante, pues ahí convergen tres grandes océanos: Atlántico, Índico y Pacífico.”
En paralelo, el equipo realizó levantamientos estratigráficos y recolectó rocas para fechamiento geológico en la Estación Antártica Akademik Vernadsky, con apoyo del gobierno de Ucrania y del buque rompehielos Noosfera.
Los investigadores trabajarán más de un año en laboratorios universitarios para obtener los primeros resultados de la campaña, con la expectativa de aportar datos clave sobre la evolución climática del planeta y su comportamiento futuro.
