Estados Unidos intercepta buque petrolero en aguas cercanas a las costas de Venezuela, como parte de una estrategia para reforzar las sanciones económicas impuestas contra el gobierno venezolano. La operación se llevó a cabo en alta mar y fue confirmada por autoridades estadounidenses, que señalaron que la embarcación transportaba crudo de origen venezolano.
De acuerdo con la información disponible, el buque navegaba en el Caribe cuando fue detenido por fuerzas estadounidenses, en el marco de un endurecimiento de las medidas de vigilancia marítima en la región. La acción se suma a otros operativos recientes dirigidos a frenar la exportación de petróleo desde Venezuela, uno de los principales ingresos del país sudamericano.
Las autoridades de Estados Unidos sostienen que estas interceptaciones buscan impedir que los recursos obtenidos por la venta de crudo sean utilizados para fines que consideran ilegales o contrarios a la estabilidad regional. En este contexto, Washington ha reforzado su presencia naval y ha advertido que continuará actuando contra embarcaciones vinculadas con operaciones sancionadas.
Desde Caracas, el gobierno venezolano rechazó la incautación y calificó la acción como una violación al derecho internacional, al considerar que se trata de una interferencia indebida en sus actividades comerciales. Funcionarios venezolanos han señalado que evaluarán acudir a instancias internacionales para denunciar el hecho.
Este nuevo incidente incrementa la tensión diplomática entre ambos países y genera preocupación por posibles efectos en el mercado energético internacional, en un momento en el que el suministro de petróleo sigue siendo un factor clave para la economía global.
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