Un gesto de cercanía y humanidad marcó la audiencia general del pasado 14 de enero en el Vaticano. Mariam Illán, una joven ciega de la Diócesis de Orihuela-Alicante, vivió un emotivo encuentro con el Papa León XIV durante un viaje escolar a Italia que incluyó visitas a Asís y Roma.
He aquí una escena de esta mañana en el Vaticano: esta joven invidente se llama Mariam y es de Callosa de Segura (Alicante), alumna de nuestro Colegio Diocesano de Santo Domingo de Orihuela.
Merece la pena que visualicéis hasta el minuto y medio para admirar la ternura de este… pic.twitter.com/OL8NemDcdo— Jose Ignacio Munilla (@ObispoMunilla) January 14, 2026
Aunque el grupo asistió a la audiencia sin solicitar atención especial, la organización facilitó a Mariam un lugar en las primeras filas al identificar su bastón blanco. Al finalizar el acto, fue invitada a saludar personalmente al Papa León XIV, quien tomó su mano y permitió que tocara su rostro y su corazón, un gesto que conmovió a los presentes.
“Fue todo muy rápido, pero fue maravilloso, un regalazo haber tenido esa oportunidad”.
“Fue todo muy rápido, pero maravilloso, un regalazo”, relató la joven, quien explicó que el Pontífice escuchó atentamente su historia personal y bendijo a su familia. El momento fue compartido en redes sociales por autoridades eclesiásticas, destacando la ternura y cercanía del Papa.
“Es una persona muy humana, atenta y cercana, especialmente con quienes tenemos alguna discapacidad”.
Para Mariam, este encuentro con el Papa León XIV tuvo un significado especial, ya que años atrás no pudo acercarse a un Pontífice en un evento internacional. Tras la experiencia, describió al Papa como “una persona muy humana, atenta y cercana, especialmente con quienes tenemos alguna discapacidad”.
La familia de la joven coincidió en que el gesto refleja un mensaje profundo de escucha y acogida. Un encuentro breve, pero cargado de simbolismo, que ha dejado huella en la vida de Mariam y en quienes presenciaron la escena.