Cada 24 de febrero, México celebra el Día de la Bandera en México, una de las fechas cívicas más importantes del calendario nacional. No se trata solo de un acto protocolario; es un recordatorio de la historia, la identidad y los valores que sostienen al país.
¿Por qué se celebra el 24 de febrero?
El 24 de febrero de 1821, Agustín de Iturbide proclamó el Plan de Iguala, documento que estableció las bases para la independencia y dio origen a la primera bandera trigarante. Años después, en 1934, el gobierno federal oficializó esta fecha como el Día de la Bandera, y en 1940 se reconoció formalmente en el calendario cívico nacional.
Desde entonces, escuelas, instituciones y autoridades realizan ceremonias de izamiento y honores al lábaro patrio.
El significado de los colores
La bandera mexicana está compuesta por tres franjas verticales:
Verde: esperanza e independencia.
Blanco: unidad y paz.
Rojo: la sangre de quienes lucharon por la nación.
En el centro destaca el escudo nacional: el águila real devorando una serpiente sobre un nopal, símbolo que remite a la fundación de México-Tenochtitlan, según la tradición mexica.
Evolución del lábaro patrio
La bandera actual no siempre fue igual. A lo largo del siglo XIX sufrió modificaciones en el diseño del escudo y proporciones. La versión que hoy conocemos quedó establecida oficialmente en 1968 y se ratificó en la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales.
Cada detalle —desde el tono de los colores hasta la posición del águila— está regulado por ley.
Más que un símbolo
El Día de la Bandera en México no solo honra un emblema. También reconoce la historia compartida, los momentos de crisis y las etapas de crecimiento nacional.
La bandera acompaña actos cívicos, eventos deportivos, manifestaciones sociales y celebraciones internacionales. Es el símbolo que ondea en momentos de orgullo y también en tiempos difíciles.
Celebrarla implica recordar que, más allá de diferencias políticas o sociales, existe una identidad común que une a millones de personas bajo los mismos colores.
Cada 24 de febrero, el lábaro patrio no solo se iza: se reafirma como uno de los pilares de la nación mexicana.
