El Real Madrid confirmó la salida de Xabi Alonso como director técnico del primer equipo, en una decisión tomada tras un periodo de alta exigencia y análisis interno sobre el rumbo deportivo del club.
La determinación llega luego de una serie de resultados que no cumplieron con las expectativas de la directiva ni del entorno madridista. Aunque el proyecto inició con ilusión y respaldo, el equipo mostró irregularidad en su funcionamiento y dificultades para sostener un rendimiento convincente en partidos clave.
Xabi Alonso asumió el cargo con el peso de su historia en la institución y con la confianza de replicar, desde el banquillo, el liderazgo que lo caracterizó como futbolista. Durante su gestión se observaron intentos por consolidar una idea de juego y dar protagonismo a varios elementos del plantel, pero la falta de continuidad terminó siendo determinante.
Desde el club se reconoció su profesionalismo y compromiso, al tiempo que se dejó claro que la prioridad es corregir el rumbo deportivo de manera inmediata. La exigencia permanente en el Real Madrid volvió a imponerse, incluso sobre proyectos recientes.
El despido de Xabi Alonso en el Real Madrid abre ahora una nueva etapa en el banquillo, con la directiva enfocada en encontrar una solución que devuelva estabilidad y resultados en el corto plazo.