El cuerpo de un hombre apareció abandonado en una calle de la colonia Ahuizotla, en Naucalpan. Estaba atado de manos y pies, con huellas de golpes y heridas de bala. Nadie lo reconoció.
El hallazgo ocurrió a plena luz del día, en el cruce de Ferrocarriles Nacionales y Melchor Múzquiz. Fueron peatones quienes, al notar un bulto inmóvil junto a una caseta de vigilancia abandonada, se acercaron con cautela. Lo que encontraron fue un cuerpo sin vida.
Minutos después, patrullas de la Guardia Nacional y de la policía municipal acordonaron la zona. Los paramédicos confirmaron lo evidente: el hombre ya había muerto.
Un cuerpo, una señal de violencia
La escena dejaba pocas dudas. La víctima llevaba un casco de motociclista, tenía el cuerpo golpeado y las extremidades amarradas. Los disparos terminaron por quitarle la vida.
Todo apunta a que el crimen ocurrió en otro sitio y que el cuerpo fue abandonado ahí, en un punto donde la vigilancia es prácticamente inexistente.
Una colonia a oscuras
Para los vecinos, la noticia no sorprendió. Denuncian que por las noches la zona queda en penumbra, sin tránsito y sin presencia policial. La caseta de vigilancia, equipada con cámaras que ya no funcionan, permanece deteriorada y convertida en un punto de abandono.
Habitantes de Ahuizotla aseguran que este hecho se suma a otros episodios violentos recientes, en una colonia donde la inseguridad ha dejado de ser excepcional para volverse cotidiana.
El cuerpo permanece sin identificar. La investigación sigue abierta.