Suspensión aérea en zona fronteriza
El Gobierno de Estados Unidos ordenó el cierre del espacio aéreo en El Paso, Texas, durante nueve horas este miércoles, tras detectar presuntas incursiones de drones vinculados a organizaciones criminales mexicanas. El secretario de Transporte, Sean Duffy, afirmó que los dispositivos fueron neutralizados y que no existe amenaza activa para la aviación comercial.
La Federal Aviation Administration (FAA) emitió la orden poco antes de la medianoche bajo el argumento de “razones especiales de seguridad”, inicialmente con una duración prevista de hasta diez días. Sin embargo, el tráfico aéreo se reanudó a primera hora de la mañana.
Versiones cruzadas dentro del Gobierno
Mientras el Departamento de Transporte señaló la incursión de drones del narcotráfico como causa principal, otras fuentes federales apuntaron a pruebas militares no notificadas previamente. Según medios estadounidenses, el Pentágono evaluaba un sistema láser antidrones en la base de Fort Bliss, cercana al aeropuerto, lo que habría motivado la medida preventiva.
La restricción incluyó un radio de 16 kilómetros alrededor del aeropuerto y afectó vuelos por debajo de los 5.500 metros de altitud. Las aeronaves en rutas superiores no registraron alteraciones.
Reanudación y tensión institucional
La FAA levantó la restricción alrededor de las 8:00 horas locales y aseguró que “no hay amenaza contra la aviación comercial”. La decisión tomó por sorpresa a distintos niveles de la administración federal y generó coordinación urgente entre agencias.
El aeropuerto internacional de El Paso, ubicado junto a la frontera con México, moviliza más de tres millones de pasajeros anuales y opera cerca de un centenar de vuelos diarios. El cierre temporal evocó precedentes excepcionales, como la suspensión general del espacio aéreo estadounidense tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Hasta el momento, el Gobierno mexicano no ha confirmado información sobre incursiones de drones. La presidenta Claudia Sheinbaum declaró que no existen reportes oficiales desde México sobre el incidente.
El episodio subraya la sensibilidad de la infraestructura aérea en zonas fronterizas y la creciente preocupación por el uso de tecnología no tripulada en contextos de seguridad nacional.