Habitantes y agricultores de Salamanca temen pasar otro año sin que reparen el camino de Santa Rita a Godoy. Según señalaron, la rehabilitación no está contemplada para lo que resta del año. Por eso pidieron de nuevo que se atienda una vialidad cuyo deterioro avanza y que ya tiene tramos prácticamente intransitables.
Los vecinos indicaron que han sabido de otros caminos rurales que sí serán rehabilitados. Sin embargo, este tramo no estaría incluido. Por ello solicitaron a las autoridades revisar su situación.
Hoyos, averías y caídas en el camino
Rogelio Rodríguez, agricultor de la zona, explicó que circular por la vía es cada vez más difícil. Los grandes hoyos obligan a los conductores a avanzar despacio para evitar daños en sus vehículos. Además, aseguró que ya se han descompuesto unidades. También se han registrado caídas de ciclistas y motociclistas.
“Cada vez está peor el camino”, expresó el agricultor. Pidió, al menos, una reparación que dure, porque considera imposible pasar por ahí. Su mayor preocupación son los jóvenes, quienes transitan con más riesgo.
Los habitantes señalaron que los riesgos aumentan para quienes usan la vialidad todos los días. El deterioro continúa y los baches obligan a maniobrar constantemente. Por lo tanto, quienes viajan en moto o bicicleta enfrentan mayor peligro.
Estudiantes y familias dependen de esta vialidad
Rodríguez explicó que por este camino se trasladan a diario familias, trabajadores y estudiantes. Entre ellos hay jóvenes que acuden al CECyTE. Algunos viajan en motocicleta porque viven en comunidades retiradas. Según el agricultor, es el único medio de transporte con el que cuentan para llegar a sus actividades escolares.
¿A quién le toca reparar el camino de Santa Rita a Godoy?
Los habitantes relataron que, al pedir la reparación, les han dicho que el tramo corresponde al Gobierno del Estado. Sin embargo, aclararon que no les importa el nivel de gobierno. Lo que buscan es que la autoridad competente atienda el problema. Subrayaron que las malas condiciones afectan a todas las comunidades de la zona.
Por ello, reiteraron el llamado a las autoridades municipales y estatales. Les pidieron revisar las condiciones de la vialidad y considerar su rehabilitación. Temen que pase otro año sin solución mientras el camino sigue deteriorándose.
Mientras no exista una obra programada, los vecinos seguirán esperando. Insisten en que la seguridad de estudiantes, trabajadores y familias depende de una reparación pronta. El Clarín dará seguimiento a la respuesta de las autoridades.
