La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ha planteado una estrategia para mitigar el impacto vial y operativo que podría generar el Copa Mundial de la FIFA 2026 en la capital: suspender clases y promover el trabajo remoto durante los días de partido.
En conferencia de prensa este lunes 30 de marzo, la mandataria capitalina confirmó que ya solicitó a la Secretaría de Educación Pública una definición sobre la posible suspensión de actividades escolares. “Hemos solicitado […] que esos días se suspendan clases”, afirmó.
La medida, aún en fase de propuesta, no detalla si aplicaría exclusivamente durante los encuentros que se disputen en el Estadio Banorte o si podría extenderse a más jornadas.
Home office para reducir presión urbana
El plan también contempla la colaboración del sector privado. Brugada pidió a las organizaciones empresariales facilitar el trabajo a distancia, retomando esquemas implementados durante la pandemia de COVID-19.
“A las distintas coordinaciones empresariales, que hagan lo posible para que sus trabajadores puedan trabajar desde casa”, señaló.
El objetivo es claro: disminuir la movilidad en una ciudad que enfrentará una alta demanda de transporte, servicios y seguridad durante el evento deportivo.
A la espera de acuerdos
La jefa de Gobierno subrayó que la decisión final dependerá de la coordinación entre autoridades educativas y el sector empresarial. “La pelota está en su cancha”, resumió, al referirse a la necesidad de acuerdos que permitan evitar tensiones en el tráfico y en otros espacios públicos.
Fechas clave en la Ciudad de México
De acuerdo con el calendario de la FIFA, estos son los partidos programados en la capital:
- Jueves 11 de junio: Partido inaugural (México vs. Sudáfrica)
- Miércoles 17 de junio: Uzbekistán vs. Colombia (fase de grupos)
- Miércoles 24 de junio: Último partido de México en fase de grupos
- Martes 30 de junio: Dieciseisavos de final
- Domingo 5 de julio: Octavos de final
La implementación de estas medidas dependerá de decisiones institucionales en los próximos meses. Mientras tanto, el Gobierno capitalino anticipa un escenario que exigirá ajustes operativos para evitar la saturación de la ciudad durante uno de los eventos deportivos más importantes del mundo.