Denisse Alexa Fonseca Razo tiene 26 años, es madre de un niño de dos, y su vida cambió por completo la noche del 29 de abril. Una bala perdida en Salamanca, producto de un ataque armado en la colonia Guanajuato, la dejó con lesiones que le impedirán volver a caminar.
Denisse no formaba parte del conflicto que detonó la violencia. Trabajaba vendiendo alimentos cuando quedó atrapada en medio de la agresión y un proyectil la alcanzó. Desde ese momento permanece hospitalizada en el IMSS, sometida a múltiples intervenciones médicas para salvar su vida y atender las secuelas del impacto.
Una lesión que cambió su futuro
El disparo dañó severamente la médula espinal de Denisse. Aunque ha logrado recuperar movilidad en brazos y manos, la lesión le deja inmovilidad permanente en piernas y cadera. Requerirá cuidados médicos especializados durante el resto de su vida.
Su familia se prepara ahora para recibirla en casa. Necesitará una silla de ruedas, una cama clínica, una grúa de traslado y equipo especializado para moverse. A esto se suman gastos constantes en medicamentos, pañales, sondas y terapias de rehabilitación, una carga económica que la familia no puede sostener sola.
La fuerza de seguir adelante
A pesar de la dureza de su nueva realidad, Denisse mantiene el deseo de salir adelante. Lo hace por su hijo de dos años y por su esposo, quienes la acompañan junto con el resto de su familia en cada paso de su recuperación.
Cómo puedes ayudar
La familia de Denisse hace un llamado directo a la sociedad: cada apoyo cuenta. Piden a autoridades, empresarios y ciudadanos contribuir con equipo médico, insumos, terapias o cualquier ayuda que mejore su calidad de vida.
Quienes deseen colaborar pueden acercarse a la familia para conocer las formas de apoyo disponibles. La historia de Denisse, marcada por una bala perdida en Salamanca que no le correspondía enfrentar, es también una oportunidad para que la comunidad demuestre solidaridad ante una situación que pudo tocarle a cualquiera.
