El regreso tripulado a la Luna tras medio siglo
Artemis II es la primera misión tripulada de la NASA que viajará hacia la Luna desde 1972, cuando finalizó el programa Apolo. La misión representa el intento más concreto de Estados Unidos por retomar la exploración humana del espacio profundo después de décadas centradas en la órbita terrestre.
Una misión de diez días que pondrá todo a prueba
El vuelo está planeado para durar aproximadamente diez días, desde el despegue hasta el amerizaje. Durante ese tiempo, la tripulación rodeará la Luna, pasará por su cara oculta y regresará a la Tierra a una velocidad cercana a los 40 mil kilómetros por hora, un récord para astronautas en reentrada atmosférica.
Aunque no habrá alunizaje, la NASA considera este recorrido como una prueba integral de todos los sistemas que se usarán en futuras misiones a la superficie lunar.
For the crew of Artemis II, their mission will soon be reality. Learn about the challenges they face and the teamwork required to fly around the Moon.
Episode 2 of Moonbound is live—and free to watch on NASA+: https://t.co/NtKmF2gywp pic.twitter.com/KBHBmVYYd6
— NASA (@NASA) January 29, 2026
Orion y el cohete más potente de la NASA
Los astronautas viajarán a bordo de la nave Orion, diseñada para misiones de larga duración más allá de la órbita baja terrestre. Orion será lanzada con el Space Launch System (SLS), el cohete más potente desarrollado por la NASA hasta ahora, creado específicamente para misiones lunares y, en el futuro, interplanetarias.
El módulo europeo que mantiene con vida a la tripulación
Un componente clave de la misión es el European Service Module, fabricado en Alemania. Este módulo proporciona electricidad, agua, oxígeno y nitrógeno, además de la propulsión necesaria para las maniobras orbitales.
También se encarga de mantener la nave a la temperatura adecuada y en la trayectoria correcta, por lo que su desempeño será decisivo para validar misiones lunares tripuladas a largo plazo.
Sistemas vitales y tecnología nunca antes probada con humanos
Durante el viaje, la tripulación probará por primera vez los sistemas de soporte vital de Orion en una misión real de espacio profundo. Esto incluye aire, agua, control ambiental, equipos de seguridad y un nuevo sistema de higiene, una mejora sustancial frente a las limitaciones técnicas de la era Apolo.
What does it take to design a spacecraft—and a rocket—that can send humans beyond low Earth orbit?
The latest episode of our NASA’s Curious Universe podcast takes you inside the engineering that will power Artemis II’s journey around the Moon: https://t.co/LtLPh6uYcS pic.twitter.com/PiNhCyeRan
— NASA (@NASA) January 27, 2026
Lo que viene después de Artemis II
Si la misión resulta exitosa, la NASA avanzará hacia Artemis III, que sí contempla llevar astronautas a la superficie lunar. A partir de ahí, el plan es establecer una presencia humana sostenida alrededor de la Luna, con apoyo de la futura Lunar Gateway, una estación espacial que funcionará como base logística y científica.
Una misión que define el futuro lunar
Más allá del simbolismo histórico, Artemis II es la misión que decidirá si el regreso humano a la Luna es técnicamente viable y sostenible. Su resultado marcará el rumbo de la exploración espacial tripulada en las próximas décadas.