En Salamanca, Guanajuato, miles de familias han enfrentado cortes en el suministro de agua potable, una situación que ha impactado directamente la vida cotidiana de los hogares afectados. La causa, de acuerdo con autoridades locales, es una cartera vencida que supera los 7 millones de pesos, acumulada por usuarios que mantienen pagos pendientes por el servicio.
Los recortes han alcanzado a más de dos mil tomas domiciliarias, tanto en la zona urbana como en algunas comunidades, generando molestia e incertidumbre entre vecinos que señalan las dificultades económicas para ponerse al corriente. Para muchas familias, la suspensión del servicio implica modificar rutinas básicas como la preparación de alimentos, la higiene personal y el cuidado de adultos mayores y menores.
El organismo operador del agua explicó que los adeudos millonarios limitan seriamente su capacidad para dar mantenimiento a la red hidráulica, reparar fugas y sostener la operación diaria del sistema. Sin recursos suficientes, el riesgo de fallas mayores en el suministro se incrementa, afectando incluso a quienes sí cumplen con sus pagos.
Autoridades señalaron que, antes de aplicar los cortes, se realizaron avisos previos a los usuarios con cuentas vencidas, invitándolos a regularizar su situación mediante esquemas de pago. Sin embargo, reconocieron que el nivel de morosidad alcanzó un punto crítico que obligó a tomar medidas más estrictas para evitar un deterioro mayor del servicio.
La situación refleja un problema estructural que va más allá de una sanción administrativa. Los adeudos millonarios evidencian la fragilidad financiera del sistema de agua y la necesidad de encontrar soluciones que equilibren la recuperación de recursos con el acceso continuo a un servicio esencial para la población de Salamanca.
