Salamanca, pieza clave en el suministro energético
La generación eléctrica en Salamanca se ha consolidado como un eje estratégico para el sistema energético del país. La Central de Ciclo Combinado Salamanca I forma parte de un conjunto de proyectos que, en conjunto, han añadido mil 741.1 megawatts (MW) al Sistema Eléctrico Nacional, con capacidad para abastecer a más de 10 millones de hogares.
Este avance se enmarca en el fortalecimiento de la infraestructura energética al cierre de 2025, donde también entraron en operación otras plantas como Villa de Reyes, en San Luis Potosí, y Mérida IV, en Yucatán, además de la modernización de hidroeléctricas clave como Zimapán, Minas y La Villita.
Expansión energética y desarrollo regional
El impulso no se detiene. La construcción de la Central de Ciclo Combinado Salamanca II apunta a reforzar la capacidad instalada en el Bajío, una de las regiones industriales más dinámicas del país.
El proyecto contempla aportar 478 MW adicionales al sistema eléctrico y movilizar una inversión cercana a los 537 millones de dólares. Esta expansión no solo responde a la creciente demanda de energía, sino que también busca asegurar un suministro más estable y eficiente.
Energía, empleo e inversión
La ampliación de la infraestructura eléctrica tiene efectos más allá del suministro. La construcción de nuevas centrales, así como la modernización de redes de transmisión y subestaciones, está generando empleos y dinamizando la economía regional.
Una mayor disponibilidad de energía también abre la puerta a nuevas inversiones industriales y comerciales, al ofrecer condiciones más competitivas para empresas que buscan instalarse en la zona del Bajío.
Plan nacional hacia 2030
Estas acciones forman parte del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030, que proyecta incrementar la capacidad de generación en 22 mil MW mediante 51 proyectos, tanto públicos como privados.
El objetivo es claro: responder al crecimiento de la demanda energética en México, al tiempo que se impulsa una transición hacia fuentes más limpias y sostenibles.
Menor impacto ambiental
La central Salamanca, que ya aporta 927 MW al sistema, opera con gas natural y genera en promedio 7.3 terawatts-hora anuales. Este modelo permite reducir emisiones contaminantes, con un impacto equivalente a retirar de circulación cerca de 750 mil automóviles.
En ese sentido, la generación eléctrica en Salamanca no solo fortalece el suministro nacional, sino que también se perfila como un paso hacia una matriz energética más eficiente y con menor huella ambiental.