Robo de cable en CDMX se mantiene como problema constante
El robo de cable en CDMX continúa siendo un delito frecuente en diversas alcaldías de la capital, afectando tanto infraestructura de cobre como de fibra óptica. Durante los últimos doce meses, las demarcaciones con mayor incidencia han sido Cuauhtémoc, Iztapalapa y Miguel Hidalgo.
Este tipo de delito impacta directamente en servicios de telecomunicaciones, generando fallas en líneas telefónicas e internet, además de representar pérdidas económicas para empresas y usuarios.
Detenciones recientes evidencian la incidencia del delito
El pasado 25 de marzo, elementos de seguridad detuvieron a tres personas en la alcaldía Cuauhtémoc, gobernada por Alessandra Rojo de la Vega. Los implicados presuntamente cortaron y sustrajeron varios metros de cable de una empresa telefónica en la zona de Simón Bolívar y Venustiano Carranza.
Días antes, en la alcaldía Miguel Hidalgo, encabezada por Mauricio Tabe, autoridades detuvieron a dos personas dentro de un pozo con cables de fibra óptica. En la misma zona, otras dos fueron sorprendidas mientras robaban cableado subterráneo en la colonia Tacubaya.
En Iztapalapa, gobernada por Aleida Alavez, personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana detuvo a un individuo por el presunto robo de dos rollos de cable pertenecientes a un poste de telefonía, los cuales fueron sustraídos con una herramienta tipo segueta.
Falta de datos específicos dificulta dimensionar el problema
Aunque estos casos reflejan la actividad delictiva reciente, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México clasifica el robo de cable como “robo de objetos”, una categoría amplia que incluye distintos tipos de hurto.
Esta clasificación impide conocer con precisión la magnitud del robo de cable en CDMX por alcaldía, lo que complica el análisis detallado y la implementación de estrategias específicas para combatir este delito.
Persistencia del delito en la capital
A pesar de los operativos y detenciones, el robo de cable sigue presente en zonas clave de la ciudad. La repetición de estos casos en distintas alcaldías evidencia la necesidad de reforzar la vigilancia y mejorar los mecanismos de registro para atender una problemática que afecta tanto a la infraestructura urbana como a la vida cotidiana de los ciudadanos.