La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, llamó a no romper la relación política entre Morena y sus partidos aliados, luego de las diferencias surgidas con el Partido del Trabajo (PT) durante la discusión de la reforma electoral.
Desde Palacio Nacional, la mandataria subrayó que, a pesar de las posturas distintas en temas específicos, el trabajo conjunto con el PT y el Partido Verde ha permitido avanzar en reformas clave para el país, por lo que consideró importante no “tirar a la borda” esos logros.
La declaración se da después de que el PT votara en contra de la revocación de mandato prevista para 2027 dentro del llamado Plan B electoral, lo que evidenció tensiones dentro del bloque oficialista.
Sheinbaum reconoció la diferencia de posturas, pero enfatizó que esto forma parte de la dinámica democrática. Aseguró que más allá de las alianzas políticas, será la ciudadanía quien evalúe el actuar de cada partido en las próximas elecciones.
La presidenta destacó que la colaboración entre Morena y sus aliados ha sido clave para impulsar cambios como la reforma al Poder Judicial, las modificaciones en el sector energético, el reconocimiento de derechos de los pueblos originarios y la incorporación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional.
En ese contexto, defendió el papel del PT dentro del sistema político al afirmar que todos los partidos contribuyen a la vida democrática del país. Además, reiteró que la pluralidad política fortalece a México.
La mandataria también señaló que las alianzas rumbo a las elecciones intermedias dependerán de las decisiones internas de cada partido, en un escenario donde nuevas fuerzas políticas buscan su registro ante el Instituto Nacional Electoral.
Al referirse al panorama político, Sheinbaum marcó distancia con la oposición tradicional, al cuestionar la cercanía entre el PRI y el PAN, a quienes ha señalado en diversas ocasiones como un bloque conjunto.
Con este posicionamiento, la presidenta apuesta por mantener la cohesión del movimiento que llevó a Morena al poder, sin dejar de reconocer las diferencias que pueden surgir entre sus aliados en un entorno democrático.