La Ciudad de México activó una campaña intensiva de vacunación ante el brote de sarampión en CDMX, que ya suma 195 casos confirmados. A nivel nacional, el repunte supera los 9.000 contagios y acumula 29 muertes, lo que llevó al Gobierno capitalino a instalar 158 puntos semifijos de inmunización en estaciones de transporte público y zonas de alta afluencia.
Desde primeras horas del día, módulos en puntos como Balderas, Salto del Agua y Paseo de la Reforma registraron largas filas. Cada centro dispone de alrededor de 200 dosis diarias, que en varios casos se agotan antes del mediodía. Personal de salud prioriza a personas de 10 a 49 años, no embarazadas, así como menores que deban completar su esquema.
En los módulos, la preocupación convive con la calma. Mariana López, enfermera de 28 años, explicó que el virus “sí genera miedo”, pero insistió en que la clave es vacunarse y seguir indicaciones oficiales. En zonas laborales, empleados acudieron durante sus descansos para inmunizarse. Otros ciudadanos revisan en el momento sus cartillas ante la falta de claridad sobre su esquema previo.
La Secretaría de Salud federal informó que el sarampión puede ser especialmente grave en bebés, personas con desnutrición o inmunodeficiencias. Las autoridades reiteraron que el país cuenta con más de 28 millones de dosis disponibles y que la mayoría de la población está vacunada, aunque reconocen que la cobertura debe alcanzar al menos 95% para frenar la transmisión.
El brote de sarampión en CDMX ocurre en un contexto de rezago acumulado en vacunación durante la última década. Especialistas recuerdan que el virus es uno de los más contagiosos del mundo y puede generar hasta 18 nuevos contagios por cada caso confirmado.
Mientras la campaña continúa, el mensaje oficial combina urgencia y contención: vacunarse para evitar complicaciones, pero sin caer en pánico.