México ha ingresado casi 1,500 millones de dólares por la venta de petróleo a Cuba en los últimos tres años, de acuerdo con cifras oficiales hechas públicas por el Gobierno federal y Petróleos Mexicanos. Los recursos provienen de un contrato comercial vigente, independiente de los envíos clasificados como ayuda humanitaria.
La operación comenzó en 2023 y se ejecuta a través de Gasolinas Bienestar, bajo contratos en pesos, a precios de mercado y conforme a la legislación mexicana. El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, confirmó esta semana que el acuerdo con el Gobierno cubano sigue activo y que los pagos se realizan con normalidad.
Las cifras, año por año
2025: 496 millones de dólares. En los primeros nueve meses del año, México exportó a Cuba un promedio de 17,200 barriles diarios, equivalentes al 3.3% de sus envíos totales de crudo.
2024: 600 millones de dólares. Se vendieron 20,100 barriles diarios de crudo y 2,700 barriles diarios de petrolíferos, el 2.8% del total de exportaciones de crudo del país.
2023: 367 millones de dólares. Entre julio y diciembre, se exportaron 16,800 barriles diarios de crudo y 3,300 de derivados, alrededor del 1% del total nacional.
El Gobierno mexicano aclaró que estos montos no incluyen los cargamentos enviados como apoyo humanitario en medio de la crisis energética de la isla. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que la mayoría de los envíos a Cuba corresponden al esquema comercial y que los apoyos humanitarios continuarán con suministros básicos, mientras se buscan canales diplomáticos con Estados Unidos.
El tema cobró relevancia tras los señalamientos de Washington y la advertencia del expresidente Donald Trump sobre posibles aranceles a países que suministren crudo a Cuba. Aun así, México sostiene que se trata de una relación comercial formal, vigente desde 1993, aunque el volumen de exportaciones aumentó de forma significativa a partir de 2024.
En un contexto de mayor presión internacional y una crisis energética agravada en la isla, los envíos de petróleo mexicano se han convertido en un factor económico y diplomático clave, cuya continuidad dependerá del equilibrio entre política exterior y compromisos comerciales.