La saga que convirtió el caos en carisma prepara un giro generacional. Según un insider de Hollywood, la próxima entrega de Piratas del Caribe se centrará en el hijo de Jack Sparrow, una decisión que refresca el mito sin renunciar a su ADN aventurero.
El dato lo reveló Jeff Sneider, y apunta a una prioridad estratégica para Disney en su nueva etapa directiva. La película funcionaría como un soft reboot: continuidad emocional, protagonistas nuevos y un universo que se expande con elegancia.
En ese mapa creativo, Margot Robbie sigue vinculada al proyecto. Aún no se define si su papel será central o secundario, pero su presencia refuerza el tono contemporáneo que busca la franquicia. La gran incógnita permanece: Johnny Depp. Por ahora, no hay confirmación sobre su regreso.
El guion podría quedar en manos de Krysty Wilson-Cairns, nominada al Oscar por 1917, un fichaje que sugiere una narrativa más ambiciosa y pulida. El impulso final llegaría con la nueva dirección encabezada por Josh D’Amaro, cuyo relevo se hará efectivo en 2026.
Disney aún guarda silencio oficial —sin fecha, sin director—, pero el mensaje es claro: pasar el testigo sin romper el hechizo. Un nuevo Sparrow toma el timón. El mito, intacto, vuelve a navegar.