Bárbara de Regil abraza su lado más oscuro en Carlota
Desde Madrid, con el invierno europeo de fondo y una taza de café entre las manos, Bárbara de Regil vive un momento de expansión creativa. La actriz mexicana forma parte de Carlota, la nueva serie de época rodada entre España y Latinoamérica, donde interpreta a Enriqueta Villalpando, una mujer poderosa, incómoda y destinada a provocar fricción en cada escena.
La producción reúne a un elenco internacional encabezado por Belinda, Jaime Lorente, Miguel Ángel Silvestre y Mabel Cadena, en una historia que revisita el poder, la ambición y la política desde una mirada contemporánea.
Una villana adelantada a su tiempo
Enriqueta Villalpando no pertenece a la realeza, pero sí a la élite social de su época. Es una mujer que decide, impone y mueve los hilos en un mundo que no estaba hecho para mujeres con voz propia. Para De Regil, interpretarla ha sido una experiencia liberadora y necesaria en este punto de su carrera.
“Bárbara a Belinda no le va a hacer pasar momentos difíciles, pero Enriqueta a Carlota sí”.
La frase resume el juego entre ficción y realidad, y anticipa una tensión narrativa que promete convertirse en uno de los ejes más comentados de la serie.
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Un proyecto que marca un giro
Carlota llega como un contraste frente a los personajes físicos y combativos que han definido parte de la trayectoria de la actriz. Aquí, el poder no se ejerce con fuerza bruta, sino con inteligencia, presencia y palabra.
De Regil considera que la serie puede abrir un nuevo espacio dentro de las plataformas por su mezcla de drama histórico, humor y libertad creativa, con referencias contemporáneas que recuerdan a producciones como The Great o Bridgerton, pero con identidad propia.
El universo de Carlota
Ambientada en un México fracturado por la guerra y la ideología, la serie reimagina el ascenso de Carlota y Maximiliano, aristócratas europeos cuyas ideas progresistas chocan con una corte conservadora y ambiciosa. Poder, deseo, traición y política se entrelazan en una narrativa que apuesta por el espectáculo sin perder profundidad.
Para Bárbara de Regil, Carlota no es solo una serie más: es la oportunidad de mostrarse desde otro ángulo y confirmar que, a veces, las villanas son las que dejan mayor huella.