Un deportivo público con agenda “apartada”
En la colonia Del Carmen, Deportivo La Fragata volvió al centro de la discusión pública por la operación de servicios privados dentro de sus instalaciones. El diputado Paulo Emilio García González, de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, advirtió que la alcaldía permite que empresas particulares organicen entrenamientos y torneos con horarios fijos, lo que —según su señalamiento— reduce el tiempo y el espacio disponibles para vecinas y vecinos.
En su lectura, el problema no es solo la presencia de actividades organizadas, sino la falta de claridad sobre cómo se asignan los espacios y bajo qué condiciones.
Las empresas y sus horarios, según el señalamiento
Entre las compañías mencionadas está Sport 12, que se promociona como una app para organizar partidos de fútbol, tenis y pádel. En sus publicaciones, afirma operar en La Fragata —particularmente miércoles y domingos— y también en otros deportivos como Deportivo J. Clark Flores y Deportivo Los Culhuacanes, además de sedes en Benito Juárez y Miguel Hidalgo.
También se menciona a Tocho Olímpica, academia de futbol americano bandera, que indica usar La Fragata los martes y jueves en horarios matutinos.
Opacidad y antecedentes legales
El legislador sostuvo que existe opacidad sobre si hay contraprestaciones o acuerdos formales. En el informe que la alcaldía envió al Congreso tras un exhorto, se reportó la cuota vigente en 2025: 173 pesos por partido, y se reiteró que el uso debe tramitarse mediante solicitud por escrito y autorización administrativa.
El caso revive un antecedente clave: en 2016, La Fragata fue concesionada a City Sports Systems por el entonces jefe delegacional Valentín Maldonado; más tarde, el Juzgado 16 en materia administrativa de la Ciudad de México consideró ilegal ese contrato tras un juicio promovido por Manuel Palacios y Sierra.
Lo que hoy se discute, en el fondo, es lo mismo: Empresas lucran en el Deportivo La Fragata y la comunidad pregunta quién decide, cómo se asigna el espacio y qué garantías existen para que el deportivo siga siendo, primero, de uso público. Empresas lucran en el Deportivo La Fragata y el debate ya no es deportivo: es de acceso, transparencia y derecho a la ciudad.
Foto Marco Peláez