El Hospital Regional de Pemex Dr. Alejandro Castanedo Kimball, en Salamanca, Guanajuato, atraviesa un escenario de deterioro que ha encendido la preocupación entre pacientes y trabajadores petroleros. La falta de insumos médicos básicos ha impactado de forma directa la atención, al grado de que algunos derechohabientes recurren a donaciones para poder recibir curaciones elementales.
Usuarios del hospital reportan que el desabasto ha provocado la suspensión de cirugías, así como retrasos constantes en consultas y escasez de medicamentos, especialmente aquellos destinados a tratamientos de largo plazo para enfermedades crónicas. Esta situación ha generado incertidumbre entre quienes dependen del servicio para su atención continua.
Además del problema de suministros, los señalamientos apuntan a deficiencias administrativas y al desgaste de la infraestructura, factores que han contribuido al descenso en la calidad del servicio. Aunque el deterioro no es reciente, los afectados coinciden en que las carencias se han intensificado en los últimos meses.
Hasta ahora, Pemex no ha fijado una postura pública sobre la situación del hospital. En tanto, el centro médico, que durante años fue considerado un referente regional, enfrenta una crisis que pone en entredicho su capacidad para garantizar atención oportuna y adecuada a sus derechohabientes.