La deuda de Cuba con Pemex fue condonada en 2013, durante la administración del entonces presidente Enrique Peña Nieto, según afirmó la actual mandataria Claudia Sheinbaum. La declaración colocó nuevamente en el debate público las decisiones financieras adoptadas por gobiernos anteriores en el marco de la relación bilateral entre México y la isla.
De acuerdo con Sheinbaum, la condonación de la deuda que Cuba mantenía con Petróleos Mexicanos no fue una acción aislada, sino parte de acuerdos financieros y comerciales impulsados por el gobierno federal encabezado por Peña Nieto. En ese mismo periodo, explicó, también se aplicaron reestructuraciones a otros adeudos históricos, particularmente con instituciones financieras del Estado mexicano.
La presidenta subrayó que estas decisiones se tomaron bajo un marco legal vigente en ese momento y respondieron a la estrategia de política exterior del sexenio 2012–2018, enfocada en normalizar y fortalecer la relación económica con Cuba. Añadió que dichos acuerdos incluyeron no solo el tema petrolero, sino también compromisos financieros de largo plazo.
Sheinbaum adelantó que su administración revisará y transparentará los convenios heredados, con el objetivo de ofrecer claridad sobre el alcance real de estas condonaciones y su impacto en las finanzas públicas. Señaló que se dará contexto histórico para entender cómo y por qué se tomaron estas decisiones durante gobiernos anteriores.
Además, recordó que México ha mantenido esquemas de cooperación energética con Cuba a lo largo de distintas administraciones, lo que ha generado cuestionamientos recurrentes sobre el uso de recursos públicos y la rendición de cuentas.
El señalamiento pone nuevamente bajo escrutinio la deuda de Cuba con Pemex y las determinaciones adoptadas durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, un tema que continúa generando interés político y discusión pública por sus implicaciones financieras y diplomáticas.