El Gobierno de México y representantes del sector agrícola alcanzaron un acuerdo con agricultores para evitar nuevos bloqueos carreteros durante las fechas navideñas, luego de varios días de tensión y negociaciones intensas. El entendimiento se concretó en las primeras horas del 18 de diciembre y permitió desactivar protestas que habrían afectado la movilidad y el abasto en distintas regiones del país.
Las organizaciones de agricultores y transportistas aceptaron suspender las movilizaciones previstas como un gesto de diálogo, mientras que las autoridades federales se comprometieron a mantener abiertas mesas de trabajo para atender sus principales demandas. Entre ellas destacan los bajos precios de los productos agrícolas, la inseguridad en carreteras y la necesidad de revisar políticas públicas que impactan directamente al campo mexicano.
Durante los días previos al acuerdo, los productores habían advertido que podrían retomar bloqueos en autopistas y puntos estratégicos si no se alcanzaban soluciones concretas. Esta situación generó preocupación entre comerciantes, transportistas y ciudadanos, especialmente por el riesgo de afectaciones económicas y logísticas en una temporada clave para las familias mexicanas.
Desde el gobierno se subrayó que el diálogo fue fundamental para evitar una escalada del conflicto y garantizar el libre tránsito de personas y mercancías. Las autoridades señalaron que el objetivo es construir soluciones de fondo sin recurrir a acciones que perjudiquen a terceros, y reconocieron la importancia del sector agrícola para la economía y la seguridad alimentaria del país.
Para muchos productores, este acuerdo con agricultores representa un alivio temporal y una oportunidad para que sus reclamos sean escuchados de manera institucional. Aunque los problemas del campo no quedan resueltos de inmediato, la suspensión de los bloqueos permite cerrar el año sin mayores tensiones y abre la puerta a negociaciones que podrían definir el rumbo del sector en los próximos meses.